Instalaciones
Imagino que casi todos hemos tenido unos comienzos parecidos. Tuve mis primeros pájaros sobre el año 1992 y los tenía en casa de mi abuela, ya que allí mi abuelo, mi padre y mi tío tenían palomos, gallinas, codornices, faisanes, etc. y no había problema por meter algunos pájaros más. Hubo un tiempo en que también tuve una pareja de isabelas del Japón (Lonchura striata var. domestica), y una de diamantes de Gould (Poephila gouldiae) en el piso de mis padres, pero pronto me los tuve que llevar a casa de mi abuela porque ensuciaban demasiado la terraza, según mi madre, claro.
Empecé con una pareja de diamante mandarín (Poephila guttata) de los clásicos, de tamaño normal, no de los llamados gigantes. Los tenía en una voladera en la que antes mi padre tenía criando tórtolas turcas. Una vez desinfectado bien, lo acondicioné para esta pareja (un invierno me sacaron hasta 7 crías de una vez, unas verdaderas " máquinas " reproductoras). Aquí os pongo algunas fotos del lugar donde empezó todo.
En la imagen de la izquierda aparece una parte del corral donde tenía la voladera. Al fondo está el palomar y el gallinero. En la foto de la derecha aparece con más detalle la voladera, que en este caso tenía periquitos comunes e ingleses (Melopsittacus undulatus). Aquí en invierno pasaban frío y humedad y en verano calor y aún así criaban. Dentro de ella criaron mandarines normales y gigantes, diamantes de Gould, isabelas del Japón, periquitos, tórtolas diamantes (Geopelia cuneata), codornices chinas (Excalfactoria chinensis), gorriones de Java (Padda oryzivora), diamantes de cola larga o babero (Poephila acuticauda), etc. , pero en épocas distintas, nunca varias especies al mismo tiempo, aunque las codornices las tuve con los mandarines y los gorriones de Java y no hubo problemas.
Fui criando más mandarines y compre 1 ó 2 parejas de isabelas. Mi tío me cedió una parte de un cuarto donde el tenía canarios y allí fui metiendo otras parejas de isabelas y alguna de diamantes de Gould. Los alojé en una estantería de esas que venden de varias baldas a la que cubrí de tela metálica. Poco a poco me fui adueñando de todo el cuarto y metí algunos pájaros más en casa de mi otra abuela. Como veis, siempre de " prestado ". Fui introduciendo otras especies, como fueron los diamantes modesto (Poephila modesta), diamantes ruficauda (Bathilda ruficauda), diamantes papagayo (Erythrura psittacea), diamantes tricolor (Erythrura trichora), diamantes de Bichenov (Poephila bichenovii), diamantes moteados (Stagonopleura guttata), canarios ( Serinus canaria) blancos recesivos y portadores, etc.
En las fotos podéis ver el estado en el que estaba el cuarto. El techo es de uralita y en verano no se podía estar dentro, ya que se recalentaba muchísimo. En invierno hacía frío y humedad. Siempre bromeaba diciendo que simetía unas ranas fijo que me criarían de la humedad que había. La verdad es que no se como crié ahí diamantes de Gould, que solían ser más delicados.
En la foto de la izquierda y en la de la derecha aparce una estantería que estuve utilizando durante un tiempo y en la foto central dos jaulas que tenía justo debajo de la ventana.
Estas fotos corresponden al cuarto que tenía en casa de mi otra abuela. En la izquierda vemos una pequeña voladera donde crié rabadillas rojas (Psephotus haematonotus) y kakarikis (Cyanoramphus novaezelandiae). En la central se ve la parte de abajo de esa voladera donde tuve una pareja de Loros del Senegal o You You (Poicephalus senegalus). Desgraciadamente rompieron la tela metálica y se escaparon. En la foto de la derecha aparece una hembra de yaco (Psittacus erithacus erithacus) que tuve.
Enfrente de la primera voladera que utilicé, mi tio tenía una voladera bastante más amplia con periquitos comunes y periquitos de rabadilla roja.Dentro de ésta también tenía varias estanterías con canarios, mandarines, isabelas, etc. Actualmente está criando sobre todo canarios de color, aparte de los periquitos, especie que no creo que dejará de criar. Habrá que ver el tiempo que sigue el corral en pie, pues están tirando las casas de los lados para construir nuevas casas, así que cuando empiecen a quejarse por las gallinas y palomos habrá que quitarlos y así se acabará todo lo que empezó hace años.
En estas instalaciones estuve criando durante años hasta que en Agosto de 2006 me fui a vivir con Eva, mi mujer, llevándome conmigo a todos mis pájaros, tanto los que tenía en casa de una abuela como en casa de la otra, a su nuevo hogar.