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David Muñoz Torrijos
Publicado: 25 Febrero 2015
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Mi aviario presenta unos 15 metros cuadrados.

Las paredes están forradas de azulejos grandes y blancos para facilitar su limpieza. El techo está formado por cubiertas de aluminio tipo sandwich (con una capa de 4 cm de aislante). Los cristales son Climalit y la puerta aunque de hierro, tiene material aislante de 5 cm entre la chapa que da al interior y la que da al exterior del aviario. Dentro nunca están las aves a una temperatura inferior a 13 º C, ya que les tengo puesto un emisor térmico de 1200 W que presenta un termostato. Para valores superiores a los 13 º C no les tengo controlada la temperatura, ni siquiera en verano, estación en la que podemos llegar a los 45 º C a la sombra. Durante todo el año tienen funcionando dos potentes extractores para facilitar la salida de polvo del aviario y cuatro entradas de aire para la ventilación. También dispongo de un ozonificador con alto poder esterilizante y desodorante, que permite la eliminación total de los microorganismos causantes de enfermedades y malos olores. Aparte de todo esto, hay un dispositivo para medir la temperatura y la humedad que hay presentes en el aviario y como no, agua corriente y un pequeño lavabo.

Con respecto a la iluminación, tienen gran cantidad de luz a través de las ventanas durante todo el día, amaneciendo de forma natural. Sobre las 16.30 - 20.30 h (depende de la estación del año) se encienden tres fluorescentes LED de 18 W cada uno para mantener la iluminación siempre con la misma intensidad en el aviario hasta que llega la noche. Unos 45 min antes de que se apaguen los fluorescentes, que suele ser a las 21.45 h, se activa un sistema que emula el amanecer-anochecer, con una bombilla incandescente de 60 W (ver en bricolaje, Emulador amanecer-anochecer), de manera que cuando el sistema hace que la bombilla comience el efecto de anochecer, los fluorescentes se apagan. Tanto fluorescentes como emulador, están conectados a un programador digital distinto, que son los que gestionan los horarios. Una vez apagados los fluorescentes, la bombilla unida al emulador termina el ciclo de anochecer, quedando a oscuras el aviario.

En el interior del aviario hay treinta y dos módulos de cría de 60 cm de largo x 50 cm de alto x 80 cm de fondo, de manera que se pueden quitar los separadores y quedar 4 niveles con 480 cm de largo x 50 cm de alto por 80 cm de fondo (para el verano). Aparte de los módulos, dispongo de 6 voladeras de 1 metro cúbico de Copele y 16 jaulas de exposición por si tengo que preparar algún ejemplar para los concursos o simplemente para evitar peleas en las voladeras. 

Después de mucho pensar, decidí dedicar todo el aviario de manera exclusiva a la especie del género Agapornis que más me motiva, el Agapornis roseicollis.